Cuando la tecnología complica o cuando somos muy complicados para la tecnología.

MAZE FOR STUPID PEOPLE http://bitstrips.com/r/FZX4P via @bitstrips

 

Imagine la siguiente cadena de eventos:

– Son las 7 a.m. llegan a cierto parque de la Ciudad de México un grupo de unas 5 personas, todos vestidos con tenis para correr, calcetas, bandas, mayas y pants cuyos materiales tienen cierto tratamiento y/o materiales que permiten una mejor circulación de la sangre y además una correcta sudoración (según palabras de sus propios usuarios).

– Sacan y acomodan sus respectivos ipods o iphones con sus audífonos, mientras configuran su playlist favorito.

– Acomodan el dispositivo que van colocar en sus tenis para que el reproductor sincronice su ruta, su ritmo cardiaco y seleccione las música adecuada del playlist al ritmo en el que corren.

– Se aseguran de tener conexión a internet para poder postear todos los datos obtenidos del punto anterior a su red social preferida.

Habiendo llegado prácticamente el mismo tiempo, para cuando los pasos del 1 al 4 están listos, he logrado recorrer alrededor de 2 kilómetros, pero continuemos…

– Una vez que este grupo de personas comienza a correr,  no es raro ver que alguno de ellos se detiene para verificar porqué algunos de los dispositivos que carga (incluyendo la ropa “high tech”) no está funcionando como esperaba.

– Las personas de este grupo en particular se detienen al rededor de los 4 kilómetros por sesión, argumentando comúnmente que no tienen tiempo suficiente para “entrenar” y eventualmente mejorar la longitud de su recorrido o bien el tiempo en que completan este.

Para cuando este ocurre, he recorrido entre 7 y 8 kilómetros (hasta el momento)….

Probablemente ya vislumbra cual es mi punto con este ejemplo, aveces nos distraemos tanto con las “herramientas” o “ayudas” que supuestamente nos ofrece un producto o servicio tecnológico que olvidamos para que las queríamos en primer lugar, y con ello algunas nunca sirvieron ni servirán para nuestro caso particular. Se puede hablar de malos hábitos de consumo o del síndrome de la oveja, pero lo que me parece importante rescatar, es el hecho de meditar un poco en porqué utilizamos lo que utilizamos y si permitimos que nos quite más de los que nos da.

¿Qué me dice del 3D en películas y televisores? probablemente he visto unas 7 u 8 películas en este formato, y a excepción de una, me hubiera dado exactamente lo mismo ver el resto en el formato normal. En televisores, la industría ha intentado por el último año y medio aproximadamente, introducir el gusto o el hábito por el 3D en las personas de una manera casi obsesiva, ofreciendo al consumidor tecnologías y lentes propietarios (que no se puede usar entre marcas diferentes) para ver los dichosos contenidos en 3D.

La industría del cine de Hollywood ante la crisis de creatividad, que en mi opinión han sufrido estos últimos años, intenta reciclar películas ya vistas hasta el cansancio pero adaptadas al “fabuloso” formato del 3D. En fin, en mi opinión el 3D ofrece muy poco a un precio muy alto, donde a veces solo ha llegado a complicar las cosas (pregunte a Guillermo del Toro). Por cierto las marcas actualmente ya están reduciendo la producción de televisores 3D.

Tenemos otros curiosos casos que pueden servir para ponernos a meditar si la tecnología aveces complica más de lo que ayuda, si efectivamente está ayudando o somos nosotros mismos los que nos disparamos el propio pie y no la usamos como debemos. Veamos un ejemplo que me ha fascinado particularmente.

Al momento de escribir esta entrada está próximo el día internacional del cáncer de mama, con lo cual se han hecho importantes campañas para prevenir este mal que aqueja a mujeres de todo el mundo, lo que está muy bien. Pero ¿qué pasa cuando el popular sitio de videos pornográficos PornHub decide tomar cartas en el asunto e intenta ayudar a la causa? bueno, pues lo que sucede es que ninguna institución dedicada a la lucha de este mal quiere aceptar el dinero recaudado por la campaña emprendida por este sitio.

La primera intención de PornHub era entregar el dinero reunido a la Fundación Susan G. Komen, pero un vocero de esta fundación declaró que esta no es socia de PornHub, que no recibirá donaciones de ellos y ha pedido que dejen de usar su nombre durante la campaña. Sin duda esto me pone a plantear nuevas perspectivas, pero usted ¿qué opina? ¿deberían aceptar o no las instituciones donaciones de esta industria?

Como siempre la mejor opinión es la suya.

IT professional with several years of experience in management and systems development with different goals within public and private sectors.

4 Comments

  1. Es probable que el dinero que PornHub acumuló durante este tiempo sea más limpio que muchas de las donaciones ya hechas a éstos y otros programas de ayuda.

    Para variar, es la estúpida reputación que ‘tienen que proteger’ y/o la doble moral. También está el detalle que algunas campañas han traído a la mesa, como Child’s Play Charity, que no quiso aceptar una donación (http://mmohuts.com/news/atlantica-online-childs-play-charity-fail).

    La diferencia de éste caso que menciono y el de PornHub, es que Ndoors abusó de las letras chiquitas, e intentó capitalizar sin ser específicos de su propósito. PornHub, sin encambio, explica la mecánica desde el principio para todo aquel que quiera leerlo, y además el dinero proviene de sus anunciantes.

    Aquí solo veo una organización demasiado preocupada por cuidar su imagen, y no tanto por el objetivo que presume defender.

    • Sin duda los temas de robo, corrupción y demás actividades deshonestas son cosas que siempre hay que tomar en cuenta cuando se reúne una buena cantidad dinero independientemente de quien o para que lo reúna, pero haciendo eso a un lado por ahora para el caso de PornHub, creo que lo más interesante es que si se es alguien más o menos razonable con algo de sentido común, la situación invita a replantear valores y colocarlos en la balanza nuevamente, y sin importar cual sea la conclusión de cada persona, el simple hecho de ponerlo sobre la mesa y debatirlo, me parece que ya implica ganancia.

  2. Por otro lado, yo siempre he considerado que para usar tecnología que debería ayudarte a optimizar alguna actividad en tu vida diaria, deberías estar obligado a, por lo menos, dedicarle el tiempo suficiente (El cual seguramente puede variar entre aparatos / software) para configurarla y tenerla al punto adecuado. No volverte un experto, lejos de eso, pero por lo menos entender 1. Su operación completa y 2. Los posibles fallos mas comunes.

    Personalmente, el ejemplo más claro que he visto es la gente que ocupa sus smartphones. Multitud de ocasiones me he topado con alguien que no le jala su Google Maps porque no configuró las opciones de GPS, el tipo cuyo teléfono se ha alentado a un virtual alto total, pero se olvida del problema justo después de realizar la llamada que le tomo 4 veces el tiempo que debería de tomarle. Aquél que se da cuenta, justo en el momento perfecto para un par de melodías, que su reproductor de música preferido ya no funciona sin instalar una actualización, la cual le fue notificada hace una semana pero hizo caso omiso.

    El otro día en mi casa se quedaron sin ver una película en 3D porque simplemente no les quiso jalar. La película sí se mostraba correctamente en la TV, pero nadie veía nada. Horas después, me percaté que el sincronizador para los lentes se había caido detrás de la tele, y lo notaron porque yo instalé el sistema y a nadie le pareció importante prepararse para posibles contingencias, o de perdis entender el mastodonte que estaban a punto de ocupar.

    Recientemente instalé Zombies, Run! en mi teléfono, y me encantó el concepto. Es de las pocas implementaciones que, una vez configurado todo lo necesario, es transparente para tu rutina. Y además la convierte en algo diferente.

    Sin embargo, “una vez configurado todo lo necesario” es algo que puede convertir la experiencia en exactamente lo que comentas. Un distractor que anula lo que en un inicio debería de optimizar / promover / hacer más chido.

    • Así es, tal como comentas, las personas deberían dedicarle tiempo al dispositivo o artilugio que se supone les va ayudar a realizar determinada actividad, para saber como funciona y efectivamente cumpla el cometido de facilitar algo. Pero el tema es, creo, incluso más complejo, ya que podemos ver comportamientos dignos de estudio psicólogos, sociólogos y otros (que no dudo ya existan tales, en pro y en contra), ya que la justificación práctica se convierte a veces en la razón de menos peso en la compra de muchos artículos de tecnología. Para nombrar un caso, una de las personas que forma parte del grupo de corredores matutinos que menciono, se compró en algún lugar del extranjero los tenis y la mayas de Usain Bolt, siendo que el hombre tiene al rededor de 55 años y escasamente corre un poco más de 3km en una hora….su argumento es que “suda mas rico y pisa más suave”, dudo realmente que se haya puesto a ver las especificaciones aerodinámicas de su atuendo y aún más que le tome algún provecho, eso sí, el hombre corre orgulloso vistiendo su “outfit” 🙂

Leave Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

%d bloggers like this: